martes, 20 de noviembre de 2007

FIN DE CURSO EN PORT AVENTURA

EL MIÉRCOLES, "COMENTARIO QUE SALE LOS MARTES"
Un saludo a todos los lectores, y mis disculpas por la demora, pero, por lo visto el vecino ha tenido problemas hoy con la conexión y hasta ahora no ha debido poder arregrarlo.
¿Cuántas veces hemos ido con el colegio a Port Aventura?
Si Azul no recuerda mal, desde segundo de E.G.B. (por lo menos él) hasta primero de E.S.O.
Alguna historia tiene que haber después de tanto viaje.
Una de esas Excuriones estuvo marcada por las pérdidas, uno perdió sus llaves de casa y tuvo que llamar a la profesora ( la misma que la de la historia pasada) para que le acompañara a objetos perdidos a por ellas, otro dejó sus pertenencias debajo de un banco para montar en una atracción, quién no lo haría, y al volver, debajo del banco no quedaban ni las gracias.
Otra vez la misma profesora, ya un poco nerviosa, tuvo que ir a objetos perdidos a ver si por casualidad estaban alli las cosas del despistado, y la verdad es que tuvo suerte porque, efectivamente, allí estaban. El señor Azul piensa que si le vuelven a robar el móvil en madrid, irá a la caseta de objetos perdidos de Port Aventura a ver si aparece allí.
Lo mejor de ese día fue que al final se acabó perdiendo un chaval (el señor OstiaKio) como no, de la clase que estaba bajo la tutoría de la misma profesora. Ésta, desquiciada, fue a buscarlo a la casa escuela, qué era dónde debías ir si te perdías, pero allí no estaba. Al ver que quedaba poco tiempo para marchar, la profesora decidió organizar a los mayores del colegio para que lo buscaran por las distintas zonas del parque ( Yo hubiera mirado en objetos perdidos ).
Tras casi una hora buscando lo encontraron sentado tranquilamente en un banco, como si la cosa no fuera con él y saboreando un gran pirulo... ( ¡¡¡ el helado !!!! ). La profesora al verle empezó a regañarle diciéndole que por qué no había ido a la casa escuela, pero OstiaKio estaba tan concentrado en su polo, que todo lo que le decía le entraba por un oído y le salía por el otro.
En otro de los viajes, bastante anterior a este, cuándo todavía no teníamos la altura suficiente para montar en las atracciones divertidas, nos fuimos a montar a una atracción parecida a la del saltamontes, con la única diferencia que én esta, para que el habitáculo subiera había que pulsar un botón, si solatabas volvías a bajar.
Al entrar, te hacían subir a tu "cabina" con la persona que tenías detrás, pues el señor AS tuvo tan mala suerte que detrás tenía a una chica, poco agraciada fisicamente, es decir, un poco rechoncheta, los dos montaron en el mismo habitáculo, aunque esto no fue lo que más gracia causó, sino que cuando todos estábamos pulsando el botón para subir, desde arriba pudimos ver al señorAS pulsando como loco y no había manera de que aquel cacharro subiera más de tres dedos del suelo.
Espero que los que presenciasteis aquel acontecimiento, no hayais olvidado la cara de desesperación del señor AS, cuando decidió tirar la toalla y dejar que el resto del viaje acabara igual que empezó, ¡¡por los suelos!!
Y hasta aquí la historia de hoy, el próximo martes más y mejor.
Y al que no le guste shhht que pedalee.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Que recuerdos, aquel viaje. Yo pensaba que pasó en el parque de atracciones de Zaragoza, pero debo estar confundido.

Recuerdo aquella sensación de frustración... no volvería a montar en aquella atracción en años y las únicas opciones eran tirar la toalla o tirar a la gorda por la borda. Al final se impuso la cordura.

Lo de "un poco rechoncheta" es bastante benevolente, por cierto

ferpe dijo...

Sí me acuerdo de cuando estábamos todos ahí en la escuela de los perdidos, a ver si Ostiakio aparecía, y de repente amaneció por ahí con un helado de aquellos que estirabas de una tira de plástico y rodaban.
La profesora echándole la bronca del siglo y el otro haciendo rodar el mantecao cómo si nada

Anónimo dijo...

"Lo de "un poco rechoncheta" es bastante benevolente, por cierto"

Coincido en el comentario de Hanibal Lecter.
Que grandes aquellas excursiones, a ver cuando vamos todos los del Kinto

Bimed dijo...

Bueno, pues tendré que cambiar la frase:
"poco agraciada físicamente, es decir, gorda a reventar, le salían las lorzas por el borde de la atracción".
Así mola más, además es como a mi me gusta poner las cosas pero por respeto a los lectores...

Bimed dijo...

Tienes razón ferpe, no era un pirulo, era como tu dices, tirabas de un plástico y rodaba. Además creo que tenía algo que ver con el fútbol el nombre del helado, pero no me acuerdo.