jueves, 8 de noviembre de 2007

De cómo hacerse tatuador

Hola a todos y bienvenidos de nuevo al blog!!

Resulta que hoy iba a escribir sobre lo que pasó el fin de semana, ya que dió mucho de sí, pero se me han adelantado, por lo que tendré que escribir otra historia, aunque comparte varios de los personajes, y es que este tio es muy animal y da mucho de sí.

Por aquellos tiempos en los que o todavía no teníamos chamizo, o justo acabábamos de hacerlo, no me acuerdo exactamente.
Era una de esas largas tardes de verano, en las que normalmente, a eso de las 7 y media más o menos, cuando plegaba quepeda, nos juntábamos en la plaza de los colores él, elquere, el señor Mich y yo. Normalmente nos comprábamos algo en el dulzón y nos sentábamos allí a charrar, que fue precisamente lo que estaba pasando aquel día.

La conversación transcurría tranquila, hasta que a quepeda le salió una calcomanía, de esas de las bolsas de patatas, y se la quedó mirando pensando que coño podía hacer conb semejante mierda, y justo cuando la iba a tirar, giró la cabeza a su derecha y vió la pierna de Mich, que llevaba un pantalón pirata. Entonces, con mucho disimulo, quepeda chupó la parte de la calcomanía que hay que mojar para que se pegue, fue un poco guarro, pero es que si se levantaba para ir a la fuente se habría notado un huevo, y después, con igual o más disimulo, se puso la calcomania en la mano, con la cara que se pega hacia fuera y acto seguido agarró la pierna de Mich sin que se lo esperara, entonces Mich empezó a patalear, pero quepeda es mundialmente conocido (como la sidra el gaitero) por su fuerza y Mich no consiguió soltarse. La cosa duró unos minutos, hasta que Mich se dió por vencido, ya con la pierna morada, y aun tardó más quepeda en cansarse.

Cuando por fin le soltó la pierna se veían más las marcas de los dedos que el tatuaje, que por cierto era más feo que el fary mirando al sol mientras chupa un limón. Mich se intentó lavar la pierna, pero por mucho que lo intentaba, aquello, no se le puede llamar de otra forma, no se iba.

Normalmente esas calcomanías se van en tres o cuatro días, depende de lo limpio que sea cada uno, pero a Mich le duró dos semanas, y no es que fuera guarro, si no que de tanto apretar se la habían incrustado en la piel, como si de un tatuaje se tratara.

Bueno, eso es todo por hoy, ahora me voy a clase que tengo que hacer una presentación.

Y como dice una película bastante buena, a mi me gustó, que vi hace unos días, buenas noches y buena suerte.

Ah, por cierto, al que no le guste, que haga como el señor Mich y que pedalee

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"...se veían más las marcas de los dedos que el tatuaje..."

Lo peor es que no me extraña lo más mínimo

Anónimo dijo...

Si es que por el mundo hay cada individuo... mira que hacerle eso al pobre Sr. Mich... no hay miaja conocimiento!!!