jueves, 15 de noviembre de 2007

de cómo protegerse cuando pedrega

Hola a todos y bienvenidos una vez más a éste blog, gracias seguir usando vuestro maravilloso tiempo para leer las cuatro tonterias que ponemos por aquí.

Ésta historia ocurrió ya hace unos años, cuando éramos practicamente amos y señores de la guarderia, pues todos los viernes íbamos a cenar allí levando comida de compartir. Básicamente cenábamos a base de alguna tortilla y pizza estornudo, ¿qué no sabes qué es? sí hombre seguro que sí, es esa pizza que si estornudas en l momento en que dejan la pizza en la mesa, al abrir los ojos, porque ya sabréis que no se puede estornudar con los ojos cerrados, ya no quedan ni migas.

Bueno, pues resulta que en la cocina que allí había, cocina por llamarlo de alguna manera, porque también se le podría haber dicho cuartucho inmundo con una cocina que no va y una nevera que huele mal, de vez en cuando poníamos una garrafa con agua para que se enfriara, y la dejábamos allí un buen rato, tan buen rato que un viernes no nos acordamos de sacarla y a la semana siguiente, el agua estaba completamente congelada.

Cómo suele pasar cuando nos aburrimos, pues nos pusimos a hacer el animal, yen ese momento no se nos ocurrió nada mejor que cortar la garrafa con un cuchillo, coger trozos pequeños de hielo y hacer una guerra. Todo fue normal, dentro de lo que cabe, hasta que al señor aldrechoesmascorto (me ha quedado un poco largo , lo sé, pero es que después de 11 horas en la facultad mi cabeza no da más de sí), cogió el taco de hielo que quedaba, que debía pesar cerca de de dos kilos e hizo el ver que lo iba a tirar, nos escondimos todos detrás de alguna pared, porque aldrechoesmascorto iba un poco escaso de conocimiento y era muy capaz de tirarlo.

Tras dos minutos amenazando con tirarlo, el unicornio se cansó y asomó la cabeza por la puerta de su escondite, justo entonces aldrechoesmascorto tiró el taco hielo, aunque no apuntó demasiado bien, más que nada porque después de dos minutos ya se debía estar jodiendo de frio,
y le dió al techo. Entonces todos nos giramos a ver qué pasaba y vimos cómo el taco de hielo petaba y un cacho saltaba hacia un lateral, justo a un lado del unicornio.

En aquel momento, cualquier persona en su posición se hubiera apartado, pero él viendo que el teodolito iba hacia la pared de su lado, no se movió, intentando vacilarnos, se quedó quieto, pensando queno le daría, lo que no contó es que el cacho de hielo podía rebotar y pegarle en toda la frente, que fue exactamente lo que ocurrió. Y claro, cómo no podía ser de otra forma, hubo un segundo de silencio hasta que alguien se empezó a reir, nos contagió su risa y ya no pudimos parar, mientras el unicornio se llevaba la mano a la frente y se cagaba en todo.

Bueno, querido lector o lectora, esto ha sido todo por hoy, hasta la próxima y no te olvides, si no te ha gustado, pedalea

5 comentarios:

Bimed dijo...

la guardería...... otro lugar para el recuerdo, ¡¡ cuantos momentos agrdables hemos pasado ahi!! La última vez que entramos, salimos oliendo a rayos, pero cada uno con una cosa, uno con un bluetooth, otro con 4 ó 5 discos de linux...

ferpe dijo...

jaja menudo arsenal que tenía allí montado el amigo

Anónimo dijo...

Si, la guardería... que a mi solo me avisabais para ir cuando había que currar

ferpe dijo...

ya estamos con los hachazos

Anónimo dijo...

La guardería... parece mentira que todavía siga en pie.