martes, 27 de noviembre de 2007

Azul profundo

-Aaah!
Abres los ojos, después de despertarte de golpe, preguntándote que ha sido esa sensación que te ha arrancado del sueño. Entonces recuerdas ese sueño que estabas teniendo hacía un momento, aquel en el que caías o hacías un movimiento brusco, y te das cuenta de que lo que te ha despertado ha sido la patada que le has pegado a la cama por reflejo.

Aguardas un instante en silencio y sin moverte, simplemente mirando hacia arriba, cómo si esperaras ver la respuesta a algo reflejada en el techo de la oscura habitación. Al cabo de un tiempo, que a ti te parecen horas, alargas el brazo y miras el despertador, pulsando para ello el botón que enciende esa espectral luz verde que provoca todo tipo de sombras arrojadizas alrededor de la cama. Te das cuenta de la hora que es, las tres o las cuatro de la mañana, tiempo de volver a dormir, pero todo el somnífero del mundo no bastaría para que cayeras, de nuevo, en los dominios de Morfeo.

Así que te tumbas en la cama, boca arriba, mirando de nuevo al techo, aunque la densa oscuridad te impide ver algo. Pero es esa invisible barrera la que te permite aumentar tu perspectiva y comenzar a pensar. Es en ese momento cuando tus manos entrelazadas se colocan tras tu nuca, evitando que la blanca comodidad de la almohada ahogue tus pesamientos en ese breve momento de vacío.
Es ahí cuando todo tu potencial se abre y la mente comienza a vagar por derroteros que tú ni siquiera conoces o logras recordar...

Continuará

Hola a todos!!
hoy hago la introducción al final, no por nada especial si no que me ha venido la inspiración de repente, y creo que queda bien así, cuando todos os estaréis preguntando que coño es lo que he escrito.
Resulta que siempre me ha gustado leer, y como a casi todo lector, me ha picado el gusanillo de la escritura, y esto es lo que os dejo, con toda la ilusión de que os guste y todas las ganas de continuar que tengo.

La semana que viene seguirá...

Buenas noches y buena suerte

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen comienzo. Que siga, que siga...

Anónimo dijo...

Está muy bien narrado. No es común hacer narraciones descriptivas en segunda persona.

Una pequeña puñalada: a ver si diriges tu talento creativo en escribir cosas que interesen al lector medio de este blog, como las historias del "kinto".

Por lo demás, me ha gustado.