viernes, 19 de octubre de 2007

La oreja que quiso ser escupidera... III: Fat Esteban y sus robo-guitarristas

Lo que son las cosas: tanto llaman la atención los dos esperpentos que hay detrás, que el cantante llega a pasar desapercibido. Y no es para menos, a ver quién aguanta más de 20 segundos mirándoles alternativamente sin llegar a reir.

Yo sigo dándole vueltas: ¿No será el Fari en sus primeros tiempos, antes de ser conocido? Y lo que me intriga más: ¿Qué significan la M y la F? Imaginarme la respuesta me da escalofríos.



No se entiende nada, bien. Casi lo prefiero, pues en esta otra canción se entiende todo; lo que no entiendo es por qué hizo del día a día de un añbañil el tema principal de su disco:



Espero que, al menos ganase lo suficiente para pagar todo el papel albal que gastó en los trajes de sus, ejem... robo-guitarristas.

P.D.- Lo de robo-guitarristas es porque van disfrazados de robots; este es un dato que les hacer dar más pena si cabe.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No van de robots, van de héroes de las Galaxias...

Bimed dijo...

que te iba a decir.... ¿esta gente aun vive o ya han muerto de hambre?
yo al princicpio de la primera canción pensaba que estaban cantando en inglés, suerte que la segunda lo arregla todo sino....
jajajaja.
que grandes los robo-marcianos.

Anónimo dijo...

¿De... "héroes"? Son el terror de los murcianos, el azote de Han Solo; los héroes de los Cheewoks y los protectores del papel albal: ¡SuperFriki y SuperMarica!

Yo creo que algunos todavía viven, aunque no coman de sus producciones "musicales". De hecho, tal vez hayas visto al personaje de la semana siguiente en algún populoso bar de Madriz