martes, 23 de octubre de 2007

SABOTEAR UN TALGO

EL MIÉRCOLES "COMENTARIO QUE SALE LOS MARTES"


Saludos a todos de nuevo, un martes más otra nueva historia.
Vuelvo a hablar de otra historia de las tardes de verano, posiblemente el mismo verano, y otra vez en el campo del señor AS ( la de historias que ha dejado y dejará este campo).
Después de haberse dado un baño, el señor AS y el señor Azul, aburridos y sin cartas para jugar decidieron volver a subir a la variante a ver que se podía hacer desde allí.
Pensaron en volver a tirar piedras al tejado de uralita, pero esto ya había "pasado de moda".
Después de un rato recorriendo la variante vieron un amasijo de hierros, seguramente de las obras de esta carretera. Se dieron cuenta, también, de que habían llegado hasta el trozo de variante que coincidía con la via del tren, ¡¡¡¡ Qué casualidad!!!!!
Sólo hay que pensar un poco: un montón de hierros y la vía del tren -¿ Probamos qué pasa si tiramos los hierros a los railes?
- si, a ver si ocurre lo mismo que con las monedas.

Tiraron los hierros a la vía con tan mala suerte que cayeron en los cables de la corriente del tren y no en los railes.

OOOhhhh que pena ahora no podremos ver que ocurre. Mientras pensaban esto, creyendo que nada malo podía suceder, se acercaba el tren.
Habría que haber visto a los dos corriendo, a la par, con cara de espanto cuando pasó el tren y empezaron a salir chispas y a sonar petardazos similares a las tracas de Valencia. Recorrieron todo el trozo que habían andado por la variante, más rápido que el tren.

Los dos pasaron el resto de la tarde sentaditos y calladitos, como si nada hubiera pasado. El padre del señor AS se extrañó al verlos con esa cara de "santitos" que tenían los dos, aunque creo recordar que no preguntó nada.
Hasta aquí la historia de hoy, el próximo martes más y mejor.
Y al que no le guste shhht que pedalee

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos, Sr. Azul, aquí Hanib... digo... Mosca...; digo: aquí AS, As de Picas, escribiendo desde la guarida de Bin Laden mientras espero a que el delito prescriba.

Aun a riesgo de inculparme más, quiero dar mis impresiones de aquel suceso.

Teníamos 12 años cuando, paseando por las obras de la variante (obras abandonadas desde hacía más de un año, por cierto), llegamos al puente sobre el ferrocarril. Dicho puente, apenas un armazón de hormigón, tenía unos "vallas" provisionales hechas de hierro oxidado que conectaban con el armazón del hormigón.

Pero debido al abandono y a alguna otra causa desconocida, una de las vallas estaba suelta por un lado; de tal modo que corría el riesgo de caer a la via. Ya fuese debido al viento... o a dos cafres que decidieron ayudar al viento empujando un poco la valla; con tal mala suerte que, cuando empezó a caer, vimos cómo se aproximaba un tren (creo que era un mercancias o un intercity, pero no estoy seguro).

Los cafres empezaron a correr, con el tiempo justo para abandonar el puente y ver y oir cómo, entre pitidos y frenos del tren, la valla hacía contacto con la catenaria provocando chispazos en todo saliente metálico del armazón del puente; incluida la valla del lado opuesto.

Las sensaciones del resto de la tarde fueron tal como las describe el Sr. Azul.

Anónimo dijo...

pocas luces que teneis y debisteis ver demasiadas

ramon

ferpe dijo...

Que animales

Bimed dijo...

Como que: que animales. Esto no es nada, perteneciendo al kinto esto se queda corto jejejeje. Tendriamos que habernos quedado a reirnos de la cara de los pasajeros, eso si que habria sido grande jejejeje.

Anónimo dijo...

No, no; mejor todavía: ¡Asaltamos el tren, robamos las joyas y las carteras de los pasajeros, quemamos el correo y atamos al maquinista mientras ponemos la locomotora a todo gas con el tiempo justo para saltar y huir a caballo!

Ramón, como siempre, acertado en sus comentarios