viernes, 28 de diciembre de 2007

de cómo hacer que una noche de mucho de sí

Hola de nuevo a todos y feliz día de los inocentes, espero que no os hayan hecho muchas putadas hoy jeje.

Después du un pequeño parón, las fiestas, ya se sabe, otra vez estoy aquí para contaros una de esas historias, que si más no graciosas, deberían ser objeto de estudio, seguro que algún antropólogo podría conocer algo más del Homo Bebens Birrens si se las leyerá.

Bueno´sin más dilatación ahí va la historia, a ver si entre todos la convertimos en un best-seller xDD.

Era el primer fin de semana que nos juntábamos todos, y cómo casi siempre que lo hacemos, nos fuimos a cenar al Perell (se que ha cambiado de nombre, pero yo lo sigo llamando el Perell, cosas mías).
En principio esa noche celebrábamos mi cumpleaños y el de CharangaMan, aunque hiciera casi más de dos meses, pero bueno ese es otro tema. Durante la cena ya me dí cuenta de que había algo raro, ya que durante un momento de la cena me di cuenta de que sólo era mi copa la que contení vino!! cuando todas las demás tenían agua, eso me hizo pensar que algo gordo iba a pasar más tarde, porque aquello no era normal.

Y la verdad es que tenía razón, algo pasó, y no es porque yo me pasara con el vino, si no porque los demás reservaron su sed para los cubatas del Z.

Más tarde, después de que nos dieran los regalos en el chamizo, nos fuimos al Z y nos pillamos unos quintos para beber. Al cabo de unos minutos los zagales que estaban jugando al futbolín se fueron y nos pusimos nosotros, creo que eramos unos 8 y a € por persona eso es un buen rato.

La partida en sí no tuvo nada especial, cómo siempre nunca te pongas en el sitio hacia el que tira quepeda, si es que aprecías tu vida, claro, los goles se sucedían y las parejas iban entrando y saliendo, hasta que ocurrió algo que rompió la monotonía. Apareció una zagala, y digo zagala porque le saco unos 8 años, que ya son, que quería jugar, nosotros pasamos de ella, y no recuerdo quien fue pero alguien lñe dijo que pusiera el € y que ya jugaría.

Al siguiente cambio de pareja, la zagala se puso donde de tocaba al señor X, y este nos demostró, con su saber hacer, cómo echar a alguien del futbolín "educadamente". Pero hubo alguien que se apiadó de la pobre chica y se puso a hablar con ella y cuando nos dimos cuenta ya estaban haciéndose un reconocimiento bucal que nos dejó a todos boquiabiertos menos a alguién que dijo "Y el record se queda en ? años" (no lo digo por no dar pistas, que conste, que con esto de la L O P D aún me joderán) , con la que se generó una escojonada de las buenas.

Después de todo esto, seguimos jugando como si nada hubiera ocurrido. Hasta que en una ocasión quepeda se dió cuenta de que una de las barras del futbolín que manejaba estaba doblada y la intentó enderezar. Pero cómo ya lo conocemos, que no controla la fuerza el pobre, se pasó y al ir a tirar después, casi podríamos decir que se quedó con la barra en la mano, porque la partió por la mitad, si es que cuando uno es animal. Y entonces avisamos a uno de los camareros que estaba por ahí, y después de cagarse un poco en la madre de quepeda, nos cambió la barra para que siguiéramos jugando.

Una vez terminada la partida, empezamos con los cubatas y cubata va cubata viene, la noche fue pasando hasta las 6 que nos fuimos del bar. Y ahí fue cuando se acabó de torcer la cosa. Yo fui a por mi abrigo que estaba colgado en el perchero, me acerqué lo vi y lo cogí, pero detrás de mí venía quepeda, y resulta que su abrigo no estaba y todo puteado pues lo primero que se le ocurrió, aparte de buscar más, fue lo del ojo por ojo y ya os pdéis imaginar lo que hizo. Justo detrás de él venía buahpues, cuya chaqueta tampoco estaba, pues hizo lo mismo que quepeda pero dos veces. Y nos fuimos del bar.

A esas horas salimos por la puerta trasera, la que da a la carretera, y cuando buahpues se probaba "su" chaqueta, se dió cuenta de que había unas llaves en el bolsillo, y las tiró en medio de la carretera. Justo entonces Mich doblaba la esquina brazeando y cagándose en todo porque alguién le había mangado su chaqueta (un forro polar para más info), cuando vió caer sus llaves de casa a sus pies. Entonces se paró, miró a buahpues que llevaba su chaqueta y empezó a renegar. Cuando buahpues se dió cuenta le devolvió la chaqueta sin parar de repetirse "joder, ya es mala suerte", en medio de una carcajada general que duró un buen rato.

Moraleja: "La avaricía rompe el saco y la fuerza los futbolines".

Todo hay que decirlo, quepeda recuperó su chaqueta al cabo de un para de días, así que al final todos fueron felices y se fueron abrigados a casa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

la proxima historia tiene que ser como celebrar 2 veces tu cumpleaños y que nadie se de cuenta xDD