un martes más saludos a todos los lectores de este blog.
Cómo todas las tardes en las piscinas, nos poníamos a juagar a nuestras inmensas partidas de cartas, pero no sólo hacíamos eso, también nos poniamos a mirar a las tías que nos molaban para ver si captabamos algún que otro gesto suyo que nos hiciese creer que a ellas también les molábamos.
¡¡¡¡ mira mira, se han puesto cerca!!!!! -decíamos .
¡¡¡ he cruzado la mirada con ella tres veces!!!!
¡Qué contentos nos poníamos cuando captabamos alguno de esos gestos! sobre todo el señor azul.
No se si se daba cuenta de que era normal que ella le mirase dos o tres veces en una tarde cuando él se pasaba toda la tarde mirándola a ella. ¡Que iba a hacer la pobre! A veces hasta sonreía.
El señor azul, en aquella época tenía un gran dilema, había una rubia en las monjas (colegio dónde el había estudiado) que se llamaba P y en el instituto otra se llamaba MZ.
Como los "monjones" habíamos conocido primero a P y luego a MZ, a la primera la llamabamos P y a la segunda Clon.
El dilema del señor azul era que que le molaban las dos, pero más P, yo creo que por el simple hecho de haberla conocido antes, porque en realidad MZ estaba más buena.
Un día a la salida de las piscinas el señor NG y el señor Azul iban recorriendo su camino de vuelta, y a la altura de la plaza de España se pusieron a hablar de las dos, el señor azul dijo que la que más le gustaba era P, pero no de esta manera tan fina, se expreso como suele hacer habitualmente, con una cantidad de barbaridades increible.
Cual fue la sorpresa, que justo Azul decía esa sarta de burradas se oyeron unas risas por detrás Ng y Azul se giraron y vieron a P y a sus amigas as menos de dos metros de distancia, escuchando toda la conversación y obviamente muertas de la risa.
En ese momento el señor Azul sintó la necesidad de meterse en una bola de esas rojas de los anuncios de canal cuatro, cómo esas bolas estaba su cara en ese momento, el no se vio a si mismo pero lo notó.
Hasta aquí la historia de hoy, el próximo martes más y mejor.
Yal que no le guste shhht, que pedalee.


